Thuk Je Che Tibet

 

Biografía de S.S. El Dalai Lama

y su camino de la no-violencia

 


Su Santidad el Decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatso, es el jefe de estado temporal y líder espiritual del pueblo tibetano. Nació el 6 de julio de 1935, en una pequeña villa llamada Taktser situada en el noreste de Tíbet, y fue llamado Lhamo Dhondup. Nacido en una familia campesina, Su Santidad fue reconocido a los 2 años de edad, de acuerdo con la tradición tibetana, como la reencarnación de su predecesor el 13º Dalai Lama. Su Santidad es una encarnación de Avalokitesvara, el Buda de la Compasión.


 

El 17 de noviembre de 1950, Su Santidad fue llamado a asumir el completo poder político (Jefe de Estado y Gobierno) cuando Tíbet fue amenazado por el poder de China. En 1954, viajó a Beijing para sostener conversaciones de paz con Mao Tse-tung y otros líderes chinos, incluyendo Chou En Lai y Deng Xiaoping.

En 1956, mientras visitaba India para atender el 2.500º Aniversario del nacimiento del Buda, tuvo una serie de encuentros con el Primer Ministro Nehru y el Premier Chou acerca de las deterioradas condiciones en Tíbet.

         

Sus esfuerzos por lograr una solución pacífica al conflicto sino-tibetano se vieron frustrados por la cruel política de Beijing en el este de Tíbet, la cual provocó un levantamiento popular. Este movimiento de resistencia se extendió hacia otras partes del país, y el 10 de marzo de 1959, la capital de Tíbet, Lhasa, explotó con la mayor manifestación de toda la historia de Tíbet, llamando a China a abandonar el Tíbet y reafirmando la independencia de éste. Su Santidad escapó hacia India donde le fue dado asilo político; alrededor de 80.000 refugiados tibetanos siguieron a Su Santidad hacia el exilio.

 

En los primeros años de exilio, Su Santidad apeló a las Naciones Unidas por el tema de Tíbet, resultando esta gestión en tres resoluciones adoptadas por la Asamblea General en los años 1959, 1961 y 1965, llamando a China a respetar los derechos humanos de los tibetanos y su derecho a la autodeterminación.

Con el restablecimiento del Gobierno Tibetano en India, Su Santidad vio que su más urgente e inmediata tarea era preservar la cultura tibetana.

   

En 1963, Su Santidad promulgó una constitución democrática, basada en los principios budistas y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como modelo para un futuro Tíbet libre. Desde entonces, Su Santidad ha sido el defensor más riguroso del propio experimento democrático de los refugiados, mientras que consistentemente reafirma su deseo de no mantener ningún cargo político una vez que Tíbet recupere su independencia. Su Santidad continúa presentando nuevas iniciativas para resolver el tema de Tíbet.

 

A pesar de todo esto, el Dalai Lama no ha perdido ni su esperanza ni su determinación de conseguir justicia para su gente. Durante más de 40 años ha luchado con este gigante (China), no con ira, sino con compasión, de un modo no violento, armado sólo con la verdad. Su estrategia ha sido atraer la atención mundial hacia la crisis tibetana en la creencia de que la justicia de su causa provocará los cambios en la política china hacia el Tíbet.

 

El 10 de diciembre de 1989 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz por su resistencia constante al uso de la violencia en la lucha de su gente para recuperar la libertad, dando a conocer su punto de vista respecto al Conflicto del Tíbet y la situación en su país. Es miembro del Comité de honor de la Coordinación internacional para el Decenio de la no violencia y de la paz.